SU VIDA Y SU OBRA EN 20 AÑOS DE CARRERA ARTISTICA
UNA,RECOPILACION DE,REDACCIÓN LLANO SIETE DÍAS
andmol@eltiempo.com,Y ESTE SERVIDOR
FRANCISCO CANAPIAL ROMERO
PARA EL LLANO Y SU MUSICA
El cantante habla de sus 20 años de carrera musical, en los que ha grabado más de 110 canciones.
Hace dos décadas la música
llanera no le interesaba mucho. Su pasión era el deporte: en 1992 fue
arquero de microfútbol de la Selección Casanare, y como estudiante de
bachillerato del Braulio González, de Yopal (Casanare), creía que su
vida iba a terminar como licenciado en educación física, pero, años
después, resultó con dos nominaciones al Grammy latino, ambos premios
esquivos.
Acaba de grabar un demo de música llanera para participar en un
concurso a nivel Latinoamérica. Lo hace en un estudio en el barrio Villa
Codem, de Villavicencio. No da detalles. Le interesa promocionar su
disco de lujo ‘20 años de joropo, vida musical’. Por eso, sale de grabar
y baja para la entrevista.
Lo acompaña el productor del demo y su esposa –lleva mes y medio de
casado tras cinco años de noviazgo–. Se le ve feliz: dice que el disco,
con 6 CD’s y cerca de 80 canciones suyas, en pocos días se ha vendido
muy bien. Es la recopilación de sus 20 años de carrera artística, desde
que grabó en casete el álbum Romance del coleador (1993), hasta su más
reciente, ‘No me recoja el envase’.
Pero su cumbre artística la tocó en 2008 y 2009 con dos nominaciones a
los Grammy latinos por los discos ‘Nuevo Joropo Colombiano’ y ‘No le
Camino más’. Este último, lo ha marcado comercialmente, pero
espiritualmente ha sido ‘El chino de los mandados’.
Con ese reconocimiento vino el boom de los conciertos; logró
construir su cabaña ‘Pan de pobre’ y hace poco ‘Cholo’ Valderrama, su
amigo y quien le ganó el Grammy en el 2008, le vendió 50 hectáreas de su
fundo. Allí quiere construir un nuevo hogar. Por ahora vive en Bogotá
con su esposa que, al final de la entrevista, se rehúsa a la foto, pero
es la misma novia con la que duró cinco años.
Esta fue la entrevista:
¿Antes de grabar ‘Dónde andará mi muchacha’ (1993), que incluyó en su primer trabajo musical, quién era Walter Silva?
En ese momento yo era estudiante de bachillerato en el colegio
Braulio González, de Yopal, Casanare. No me interesaba, la verdad mucho,
la música llanera, Yo era muy buen deportista y mi tiempo lo dedicaba
al deporte.
¿Si tanto le gustaba el deporte, por qué se dedicó a la música?
Grabé por curiosidad. Había en Yopal un señor José Suárez, tenía un
programa radial, ahí para los espontáneos. Y él se inventó un sello
disquero, yo grabé ‘Donde andará mi muchacha’ y le dije que lo sacara.
Yo ni tenía tiempo ni plata para sacar eso, y él lo sacó al mercado y
ahí nos pegamos (…) fue un suceso musical en Casanare, no me puedo
engañar, pero no salió de allá.
Ahí vio la música como posibilidad…
No le dedicaba mucho tiempo a eso, ya cuando me di cuenta de que
tenía que trabajar de alguna manera para sostenerme, fue que mire por la
música como una posibilidad, pero no fue de la noche a la mañana que
empecé a sostenerme cantando, sino después de muchos discos.
¿Cuánto tiempo pasó para que su música empezara a ‘pegar’?
Siete años y 5 casetes (…) Cuando grabé ‘A que te dejas querer’, ahí
sí la cosa tomó un rumbo, un norte y una responsabilidad. Me abrió las
puertas en el Llano, ya después surgió el proceso ascendente, uno tras
de otro, luego ‘pegué’ mucho más ‘Ríos de trago’, después apareció ‘Ya
no le camino más’, ‘El chino de los mandados’, que sonó más. Y ahora con
el disco que quiere sonar, que es ‘No me recoja el envase’, y no puedo
decir que ha sonado como los otros, porque no me puedo engañar.
¿Cuál ha sido la felicidad más grande como artista?
Sin duda, los Grammy latinos (2008 y 2009), las nominaciones. Esa es
una experiencia que ojalá todos los cantantes del llano pudieran
lograrla por felicidad personal y por el joropo mismo, sin duda, es el
punto cumbre que yo he tenido.
¿Hay algunos que dicen que para la nominación hay que estar en la ‘rosca’?
Es la mediocridad del joropo joven, ellos mismos se cierran las
puertas, nosotros nos unimos a un gerente payanés, un señor payanés, que
tiene una disquera (Vibra Music) y él por iniciativa propia inscribió
sus productos, no solo a mí y a ‘Cholo’ (Valderrama). Logró un Grammy
con la Filarmónica de Bogotá y con Juan Piña y una nominación de
Reynaldo Armas. Esa es una política empresarial, pero si los muchachos
jóvenes en medio de su envidia y mediocridad no se acercan a una
disquera jamás lo van a lograr, porque eso se llama ser ciegos y no
querer salir adelante, uno no puede darse el lujo de seguir grabando en
el Llano con producciones ‘Pepito Pérez’ y creer que uno tiene una
disquera, las disqueras son cosas serias, de hecho con las disqueras uno
no gana un peso, por el contrario, antes pierde, pero se obtienen cosas
muy grandes.
¿Qué piensa entonces de esos comentarios?
Siempre he criticado ese comentario. De eso sufre la nueva generación
del joropo, de envidia, de estrellas, de gente que los promociona, por
políticos o medios de comunicación y ya quieren pasar por encima de
‘Cholo’ o Juan Farfán. A mí me tocó la época de Villamil Torres hacia
acá, porque atrás fue muy bonita época porque no había tanta estrella
que quisieran a codazos abrirse puertas, de allá acá me ha tocado
liderar a mí una corriente de cantantes jóvenes.
¿El momento más difícil de su carrera?
Cuando salió el primer disco mío. Cuando llegaron a Pore (Casanare),
mi pueblo, a vender un casete. La gente se burlaba del casete. Algunos
decían que preferían limpiarse el rabo con los cinco mil pesos.
¿Y las canciones que más lo han marcado?
Comercialmente, ‘Ya no le camino más’, y espiritualmente, ‘El chino de los mandados’
¿Se le subió la fama cuando empezó a ‘pegar’ sus canciones?
Me la subieron como un arma destructiva, como el talón de Aquiles me
crearon esa imagen de mala gente, de orgulloso y de creído, pero la
gente empezó a desechar ese comentario (…) Tuve fama de creído, pero
siempre he culpado a la música llanera de habérmela creado como arma en
mi contra.
¿Quién le creó esa fama?
La gente o los compañeros. Cuando yo empecé a cantar, vea hermano,
había una corriente muy difícil. La generación del joropo actual es la
más difícil y nadie puede negar que yo lidero esa corriente, de 20 años
para acá. Yo soy la persona que más suena de siete años acá, y entonces
eso ha sido difícil, no crea, eso no tiene sus partes negativas, los
muchachos quieren salir adelante y son muy jodidos, me lo han dicho en
mi cara: yo quiero grabar para sonar más que usted. Hay mucho mánager
que ha dicho que el objetivo es sonar más que Walter Silva, error, es
una generación difícil, yo callo las orejas. Si yo fuera orgulloso no
hubiera aceptado estar en los premios Corculla y ahí me tienen
compitiendo con puros muchachos, excepto Carlos Rico que es una persona
que yo admiro mucho, que canta mucho, y debe ganar.
Hace un tiempo lo criticaron porque se pasó de copas en un evento. ¿Qué pasó?
Yo no estaba cantando. Hace año y un mes había un coleo de cantantes
en Yopal, ese día, 25 de agosto, cumplen años dos hijos míos, entonces
yo bajé de Bogotá, de sacar a mi mamá de una clínica para dejarla en
casa y me vine para Yopal, yo quería saludar a mis dos hijitos. Me dio
por tomar y le dije al organizador del coleo: primo, yo no voy a cantar,
voy a ir a tomar a la manga. Me metí a los dos de la tarde a tomar
cerveza con un amigo, me emborraché. Entonces el ‘Cholo cantó’, el sí
cantó. Yo desde temprano dije no canto, y en medio de una borrachera, un
cantante joven me ofendió y yo le zampé la mano, así fue de sencillo,
detrás del escenario, no fue frente a la gente, pero como yo era el
conocido, los medios titularon que yo me había tirado la fiesta,
noticieros, periódicos. Como a los tres días nos pedimos perdón (con el
cantante).
¿Se arrepiente de lo que ocurrió ese día?
Me arrepentí tanto que duré un año y cinco días sin tomar un grado de
alcohol, porque yo no he sido tomador, no me ha gustado el trago, me lo
tomo sabroso cuando quiero, pero no me hace falta.
Pero el más reciente trabajo es ‘No me recoja el envase’. ¿No se contradice?
Es una canción como para ‘pegarla’ en los borrachos, pero no soy tomador, para nada.
¿No le fue bien con la canción?
Ya me di cuenta que ya la gente la corea. Toda canción es valedera,
lo que pasa es que, lo de ‘No me recoja el envase’, ya saben que yo no
vivo de esas vainas, yo caí en la trampa, de pronto, de querer volver a
sonar muy fuerte y las canciones no hay que forzarlas, esa canción lleva
un año y hasta ahora la gente la empieza a corear. Fue difícil y además
que tengo un antecedente muy duro que es ‘El chino de los mandados’,
que difícilmente iba a dejar salir una canción tan fácil. El disco pasó
casi de agache, ahora ya empecé a grabar lo que a mí me ha gustado
grabar siempre, que es la parte criolla, la parte campesina.
¿Cuántos discos ha grabado?
He grabado 10 casetes, deben tener grabadas 110 canciones, máximo 120 porque en cada disco grabo 10, 11 o 12.
¿Las nominaciones suyas y el Grammy del ‘Cholo’ le cambiaron la vida?
Nosotros decíamos que ojalá uno de los dos fuera y que algo sucediera
con la música llanera y sucedió. Y eso nos ha ayudado mucho, eso nos
cambió la vida a nosotros y a mucho cantante del joropo le cambió la
vida. Si lo niegan se están negando ellos mismos que está trabajando,
nos sirvió a todo el mundo, el joropo en Colombia hace siete años no era
bien pago, en las fiestas de los pueblos nos metían siempre en un
rincón, después de eso la gente ha despertado mucho cariño por la música
llanera, con concierto donde hay cinco mil o diez mil personas y corean
la música llanera, eso no sucedía hace siete años, puedo jurar que no.
¿Lo han tratado mal en algún concierto?
Pésimo, la peor humillación para un cantante llanero es prestarse
para abrir un concierto de una estrella internacional. La gente de
logística de esos conciertos son humillantes, groseros con el cantante
llanero, por ejemplo cuando yo estuve donde Vicente Fernández (en el
concierto en Villavicencio), lo que faltó fue que me pegaran o que yo le
pegara un coñazo a un tonto de esos.
¿Qué pasó?
Primero, cuando yo firmé el contrato pedí un enlace entre la
organización y yo, pues para todo lo de logística, segundo porque pedí
tiempo atrás a qué hora exacta yo cantaba, incluso dejé de ir a Castilla
La Nueva por cumplir en el concierto de Vicente Fernández, y tercero
nunca me dijeron a qué hora cantaba y cuando yo llegué al estadio ya
estaba cantando Silvestre Dangond. A mí me habían dicho que yo estaba
por ahí de segundo y yo me basé en eso y llegué al concierto y todos
tenían camerino, menos nosotros. Yo no peleé esa noche porque uno es muy
madre. Me trataron muy mal, no me pagaron, me quedaron debiendo la
mitad. Dijeron que yo había llegado tarde. Yo llegué a las 8 p.m. y ya
estaba cantando Silvestre, pero a mí no me dijeron que él era primero. Y
yo tengo una canción de eso, se llama ‘Dignidad del cantor’ y es muy
posible que salga en el próximo disco. Nació a raíz de eso, del maltrato
que tuvimos.
Además de ser cantante, también es periodista…
Yo siempre quise, yo soy un tipo visionario, yo soñaba que si yo
estudiaba medios de comunicación, la música que yo hiciera iba a tener
otra posibilidad en otros medios que no fueran los regionales (…) Y yo
había escuchado que Inpahu tenía renombre por sus periodistas, y que era
sencillo, humilde y barato, y siempre soñaba que algún día yo pudiera
valerme de los medios para promocionar la música llanera y me ha servido
mucho, Yo soy periodista técnico.
¿Qué proyectos vienen?
Estamos ahora con el disco ’20 años de joropo’. También los vamos a
celebrar el 25 de octubre en el coliseo Bicentenario de Yopal. Hay un
evento que lo va a organizar Acord Casanare y se llama ‘Cumbre del
joropo internacional. Llaneros en los Grammy latinos’. En ese parrando
estará Reynaldo (Armas), que debo reconocer que duró cinco minutos para
decir que sí, el ‘Cholo’ y yo.